Por Cristián Arcos Morales

Osvaldo Arcos.
El socio número cinco de Curicó se inscribió el mismo día de la fundación del club. El socio número cinco de Curicó no era un hombre de sonrisa fácil, sino más bien de carácter adusto. El socio número cinco de Curicó quiso al Curi sin importar la división en la que jugara. El socio número cinco de Curicó falleció meses antes que el equipo consiguiera el primer ascenso en su historia. El socio número cinco de Curicó me heredó su apellido, los recuerdos más hermosos que atesora mi memoria y un carnet con fotografía en blanco y negro, que guardo como un tesoro. El socio número cinco de Curicó se llamaba Osvaldo Arcos Méndez y falleció el 15 de mayo del 2008. Junto a él vi cientos de partidos, que me permiten invitarlos a confeccionar el equipo ideal del albirrojo en todas las épocas. Esta es mi propuesta.
JUAN MARTINEZ: El más importante golero de la historia. No era un arquero que intímidara físicamente. Era más bien pequeño. Pero tenía reflejos extraordinarios, y una personaldad que lo hacía resaltar del resto. Fue parte del mejor equipo curicano de mediados de los ochenta. Poseía un gran saque con el pie, era un respetable atajador de penales y fue el primer cuidavallas en atreverse a rematar desde los doce pasos. Le pegaba como un fierro. Mención honrosa para Roberto Ortiz, gran arquero, aunque sus mejores años los tuvo en Huachipato; y Luis Vasquez, clave en la resurrección del club. Llego al club en Segunda y ahora ataja en Primera. La historia lo recordará como el primer capitán en la división de honor.

Julio García.
JULIO GARCIA: Su apodo graficaba su estatura: Pony. Muy pequeño, pero incansable corredor por la franja derecha. Su jugada clásica era la bicicleta para salir jugando. La pierna por arriba del balón, la gambeta y el giro hacia el otro lado. Tenía además un gran remate de media distancia.
MANUEL DIAZ: Dos estadísticas reflejan su calidad y representación con el albirrojo. Junto a Larry Aliaga es el jugador con más partidos en la historia. Y jugando por el Curi, fue preseleccionado chileno, mérito que lo ubica por sobre el resto. Salida pulcra, evitaba reventar el balón. Respetable juego aéreo. Elegancia y seguridad. Menciones honrosas para Manuel Araya, Richard Pidal, Luis Orrego, Marcelo Pacheco y Osvaldo Villegas.

Un paraguayo que quedó para siempre en la historia albirroja: Rodrigo Riquelme.
RODRIGO RIQUELME: Jugo apenas un año en el club, pero su importancia es vital. Fue la gran figura el año del ascenso. Antes de aquel partido ante Puerto Montt, el 27 de octubre del 2008, ya era el futbolista de mejor rendimiento. Pero aquella tarde entró en la historia por anotar de cabeza el gol más gritado de la historia. Curicó subía a Primera gracias al testazo de Riquelme. Pasó de Curicó a Colo Colo, algo inédito en la historia.
JOEL MOLINA: Carrilero izquierdo en la década del 80′, conocido también como el alemán. Fue preseleccionado chileno para el mundial juvenil de 1987. Zurdazo tremendo, buena visión de juego y ductilidad, pues también podía jugar como volante de contención. Jugó además en Fernández Vial y O’Higgins. Mención para Pablo Helmo, relojito suizo por la banda. Y Sandalio Díaz, un jugador poco técnico, pero con una pachorra incombustible.
OMAR SAUVAGEOT: Volante central de mostacho grueso, eje en la década del ochenta. Buenas campañas anteriores en Universidad de Chile y sobre todo en Iquique, donde fue campeón de la Copa Chile. Como eje en el centro de la zaga movía al equipo con criterio. Juego simple y directo, similar al que realiza Arturo Sanhueza en Colo Colo. Era el primer creador.

Raúl Toro. Técnica exquisita en el mediocampo del Curi.
RAÚL TORO: Gran jugador. Técnica exquisita, sus goles de tiro libre eran obra de todas las semanas. Escaso despliegue, pero ponía la pelota en el pie de un compañero. Fue capitán de Curicó en la segunda parte de los ochenta, con otro gran equipo. Curicó marcaba diferencias con la pelota detenida gracias al remate del “pelado” Toro.
PATRICIO BONHOMME: El primer gran Ídolo del club. No era un diez clásico, sino que un jugador que se anticipó muchos años a lo que hoy se denomina nueve y medio. Con su potencia pisaba con frecuencia el área contraria. Potente como pocos, gran juego aéreo, acompañaba con certeza a los delanteros. Mención para Patricio Ponce, quien con características similares fue el gran socio de Luis Martinez, el más grande de todos.
WALTER SEGOVIA: Delantero proveniente de Los Andes. No era muy véloz, pero poseía una técnica inusual para los atacantes. Le pegaba con borde externo, interno, empeine. No se le podía dejar la ventana abierta, porque sacaba el gatillo con faclidad. Es el segundo máximo anotador de la historia, y convirtió el gol de la victoria ante la Universidad de Chile (2-1 en La Granja, el 25 de junio de 1989), con un cabezazo interminable.

Un crack. Un goleador de verdad. Luis Martínez.
LUIS MARTÍNEZ: Una verdadera leyenda. Si no lo vieron jugar, lo lamento, porque difícilmente verán algo igual en canchas curicanas. Contar sus goles es una epopeya que pocos creerían. Una habilidad endemoniada. Entraba al área siempre con la pelota al pie y definía pegado al palo. Como Caszely, Romario, tenía extraña cualidad de sólo anotar golazos, pues se tomaba el segundo necesario para embellecer el cuadro. Una tarde anotó cuatro goles. En 1984 fue el goleador de Segunda con 28 tantos en 30 partidos. Sin penales. Y fue el máximo artillero de la Copa Chile con quince. Más de cuarenta goles. Hoy valdría un par de millones de dólares. Máximo anotador de la historia curicana. Soy periodista gracias a dos personas: a mi abuelo, el socio numero cinco del club, y a “Lucho” Martínez, el tipo que me convirtió en fanático del fútbol. Para siempre, mi máximo ídolo. Se merece un lugar dentro del club, no afuera.

IVO BASAY: Cuando llegó a Curicó, jugando con las medias abajo y con menos de 20 años, quienes lo vimos sentimos esa extraña sensación de estar frente a un tipo distinto. Éste jugador va a llegar lejos, decía mi tata. Veloz, encarador, guapo, muy difícil de atrapar; jugó una rueda solamente en el albirrojo, pero su rendimiento fue extraordinario. La galería se ponía de pie cuando tomaba el balón, porque algo bueno se avecinaba. Cuando dejó el club regresó a Magallanes y fue goleador de Primera. Después la rompió en Francia, México y Colo Colo. Definitivamente, el jugador que llegó más lejos de todos los que vistieron nuestra camiseta.
DT: Varios. Eugenio Horta, Sergio Gutiérrez, Guillermo Páez, Eduardo Cortázar. Pero creo que lo que hizo Luis Marcoleta está por sobre todos. Ascendió en su primer año en el club, y eso, se lo agradeceremos por siempre:.